Eres valiente

“El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que lo conquista.”

El miedo esconde la llave de la valentía, bajo su cobijo nos quedamos sentados mientras vemos cómo nos pasan por delante, uno a uno, todos los días de nuestra vida. Es él quien nos convierte en espectadores en lugar de protagonistas; quien nos da una palmadita en la espalda alabando nuestra prudencia por mantenerlo todo tal y como está aunque no nos guste.

Tal y como recita la conocida frase de Nelson Mandela con la que comienza esta entrada, nos hace valientes conquistar nuestros miedos, darles la mano y continuar avanzando por el camino elegido aun sabiendo que conquistarlos no significa que desaparezcan. Ellos siempre estarán ahí, agazapados entre nuestras creencias y preparados para cobrar protagonismo en cuanto se lo permitamos.

El miedo está vivo, crece, y más aún cuando somos nosotros mismos quienes lo alimentamos, aunque lo hagamos de forma inconsciente. Nos acompaña en nuestra vida al igual que lo hacen nuestras ilusiones por superarlo.

Todos los muros fortificados por el miedo esconden puertas secretas, y solo podemos identificarlas situándonos frente a nuestros pensamientos, reconociéndonos como lo que somos… los constructores del muro.

Mirando de frente a las limitaciones que creemos tener, asumiendo la responsabilidad de nuestros pensamientos y estando dispuestos a aceptar las posibilidades que un nuevo camino nos ofrece, nos situamos bajo una perspectiva abierta a la valentía, y es desde ahí, desde el valor que todos escondemos dentro, desde donde conseguimos localizar todas y cada una de las puertas que nos invitan a cruzar esos límites autoimpuestos que nos aterran.

Hay momentos en la vida en los que te sientes empujado a enfrentarte a tus miedos, circunstancias que te acercan de golpe y porrazo a esa puerta secreta que durante mucho tiempo has creído inexistente. Tenerla delante impresiona, y más aún cuando metes la mano en el bolsillo y descubres que la llave que la abre siempre ha estado contigo. En ese momento toma sentido la frase de Mandela… “El hombre valiente no es el que no tiene miedo, sino aquel que lo conquista”

Me he encontrado frente a esa puerta infinidad de veces. He sentido mi mano temblorosa acercando la llave a la cerradura que desde hacía mucho tiempo esperaba pacientemente para mostrarme lo que se escondía tras el muro del miedo.

Os aseguro que lo que allí he experimentado me cuesta explicarlo, pues está más relacionado con el Ser que con el pensar o sentir, y, aunque esas otras dos partes de quien escribe estas palabras también hayan obtenido una dulce recompensa por cruzar el muro, me quedo con la calma que he experimentado bajo el umbral del miedo y que resumo como un encuentro con mi propia Esencia. Desde ese punto de conexión y consciencia en tu vida, no vives el miedo desde el lado de quien nada puede hacer por superarlo. Te conviertes en el protagonista de tu historia, te sabes responsable de elegir si meter la llave en la cerradura o dejarla de nuevo en el bolsillo y sabes que, por muchas historias que te quieras contar, tú eres el único que puede abrir la puerta de la valentía y solo tú serás quien supere tus miedos.

Atrévete a enfrentarte al miedo con la intención de aprender de él, descubre todas las puertas que puedes llegar a abrir y disfruta del proceso, porque poco importa lo que tras ellas puedas encontrar, la recompensa la comienzas a disfrutar en el momento que te sientes capaz de conquistarlo, ahí despiertas partes de ti que durante largo tiempo permanecieron dormidas y que te llevan a experimentar la enorme Paz que se esconde tras él.

Eres valiente, enfréntate al miedo.

Corre hacia esos muros que tantos años has tardado en construir. Trepa por ellos mientras les agradeces todo lo que crees que hicieron por ti. Llega hasta el cénit y siente el vértigo que te produce su altura. Sé consciente de lo mucho que has trabajado para ellos y recuerda qué es lo que te ha llevado a colocar cada una de las piedras que ahora le dan consistencia. Grita si quieres. Desciende después, aléjate y toma perspectiva. Cuando estés lo suficientemente lejos de tus muros del miedo, respira hondo, siente la fuerza que te dice que debes traspasarlos para seguir tu camino y comienza a andar hacia ellos de nuevo. Mírales de frente con la confianza de saber que encontrarás las puertas que tú mismo colocaste. Camina comprometiéndote en cada paso para dar el siguiente y acércate cada vez más. Reconócete en el camino, cae siempre sabiendo que te volverás a levantar. Avanza incluso cuando estés parado. Toma conciencia de cada momento del proceso y cuando tus fuerzas flaqueen dedícale un poquito de tiempo a volver a conectar con esa parte de ti que te hizo dar el primer paso, porque ahí es donde se encuentra tu propia naturaleza, tu Esencia. Es ella la que te invita a que avances. Nunca la dejes de escuchar, pues es la que vencerá todo lo que tu cabeza pueda llegar a maquinar y la que impedirá que tus sueños caigan en alguno de los tropiezos del camino.

Hazle hueco a tu valentía. Conquista tus miedos.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Maribel dice:

    Gracias Gema. Genial😘

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  2. Muy emocionante y esperanzador. Esto es de obligada lectura, por lo menos una vez a la semana.
    Aunque me sorprende que la cita sea de Nelson Mandela, hubiera jurado que la dijo Rocky Balboa en Rocky IV antes de enfrentarse con el ruso 😂😂😂

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